Acabo de subir al tren, Octavio esta sentado y yo me siento en algún lugar desde donde pueda mirarlo. Seguíamos manteniendo las miradas y las sonrisas pero de repente el tren se llena de gente y ya no puedo mirarlo. Todavía faltan varias estaciones para que el tren termine su recorrido, y con tanta gente no sé como hacer para encontrarme con sus ojos. Octavio tiene una mirada y una sonrisa muy linda, opto por quedarme con esa imagen mientras espero que la gente descienda del tren.
El tren comienza a vaciarse y rápidamente lo busco con la mirada. Nos miramos y mientras tanto, recuerdo la conversación que mantuvimos ayer y espero que en algún momento del viaje esa situación se repita.
Llegamos a destino, me dirijo a una de las puertas para descender; él se acerca y nos saludamos. Descendemos juntos, se enciende un cigarrillo mientras caminamos hacia la salida y conversamos de algún tema sin importancia.
Estamos llegando a la entrada del subte, nos despedimos y cuando me estoy yendo inesperadamente me dice:
-¿Cuánto tardas caminando hasta el trabajo?
- 15 min. Le respondo
-Bueno, te acompaño.
Su propuesta me sorprendió, inmediatamente acepte intentando disimular el asombro y la alegría que sentía por lo que acababa de decirme. Comenzamos a caminar, él comenzó a contarme cosas de su vida y yo lo miraba con una sonrisa. Mientras lo escuchaba pensaba en lo mucho que me gustaba, en como se fueron dando las cosas y me imaginaba que podía llegar a pasar. Me fui armando una historia en mi cabeza hasta que me dijo:
-Tengo una hija de un año
Todo lo que venia pensando se esfumo de mi mente y mientras el continuaba contando como era la relación con la madre de su hija yo intentaba pensar en algo que decir para continuar con la conversación pero mi asombro por lo que estaba escuchando fue tan grande que no supe que decir.
Se acerca el momento de despedirnos, nos detenemos cerca de la entrada del subte, nos miramos a los ojos y nos saludamos. Estamos por separarnos, pero justo en ese momento Octavio me dice:
-No me sigas mirando así porque me dan ganas de darte un beso
Sin dudarlo un segundo, impulsada por el deseo de que eso suceda, instantáneamente fije la mirada en sus ojos y él cumplió con su palabra. El tiempo se detuvo, yo no podía creer lo que estaba pasando. Octavio me gustaba mucho y lo que estaba pasando me alegraba el corazón pero a la vez sentía un poco de miedo porque en realidad no lo conocía,
Después de besarnos, sin decir una palabra, cada unos siguió su camino. Mientras caminaba hacia mi trabajo pensaba en el hermoso beso que acabábamos de darnos y en que pasaría mañana cuando volviéramos a encontrarnos en el tren.
Tremenda esta novela!! me gusta más que Malparida! jajaja!... con tu forma de escribir lográs que me imagine cada situación y cada gesto tuyo!... como ya conocía la historia por vos cara a cara te recuerdo contándome y me gusta porque te siento más cerca amiga... te mando un besote enorme! Te quiero Mucho! besitos
ResponderEliminarahhh... la foto es preciosa! el título de la historia y de los capítulos son justos!!
ResponderEliminarte quierooooooooo hermosaaaaa
Me encantó Pame, segui que no aguantamos al proximo capitulo, ja!! besote linda!!
ResponderEliminarGracias chicas!! prontito subo la continuación!! Me alegra q les guste, eso me entusiasma para seguir escribiendo =)
ResponderEliminarPame sos una grosa.... ahora digo porq no te dedicas a esto!!!
ResponderEliminardios mio ... me caigo y me levanto... me encanto... adiosss me voy a leer el otro capitulo.. ya q espere un tiempo para q puedas subir muchos y no kedarme con ganas de mas jajajajaajajaj..... asiq...
besotes
Daia Moritan